El autismo es un espectro de trastorno cualitativo que afecta a la relación social y comporta alteraciones y deficiencias en la comunicación y el lenguaje, así como falta de flexibilidad tanto mental como de comportamiento. Los niños autistas realizan acciones rivalizadas y se resisten a los cambios del medio. Se trata de una alteración severa del desarrollo y la comunicación que aparece antes de los 30 meses, ya en la cuna puede observarse que el bebé no responde con interés a las muestras de cariño de los adultos. Las capacidades cognitivas como la inteligencia de las personas con autismo pueden ser muy variables, tanto de normalidad como de deficiencia profunda con características especiales.
CARACTERISTICAS DE LOS NIÑOS AUTISTAS:
- Conducta ritual: los niños se encuentran vinculados a otros objetos y son hipersensibles a cualquier cambio.
- Déficit en conducta verbal: retraso o ausencia del lenguaje, estimulación verbal, ecolalia (repite involuntariamente una palabra o frase que acaba de pronunciar otra persona en su presencia) e inversión pronominal (no utilización del pronombre personal de la primera persona yo o me y su sustitución por el pronombre personal de la tercera persona él o le. Por ejemplo, en lugar de decir, “no tengo hambre”, diría, “no tiene hambre”).
- Déficit en la conducta social: ausencia de vinculación social, relaciones sociales y contacto ocular. Para el niño autista las personas son meros objetos situados en una escena.
- Afecto inadecuado: sus afectos son extremistas, es decir, pueden ser desproporcionados por exceso o por una total ausencia.
- Respuestas anormales en el ambiente físico: los niños autistas reaccionan de manera parca o exagerada a diversos estímulos auditivos, táctiles, etc. Los niños autistas pueden tener altos umbrales al dolor, ser hipersensibles con los sonidos o a ser tocados e incluso tener reacciones exageradas a ciertas luces y olores.
- Conducta autolesivas: se produce daños físicos como golpes, mordeduras…
Por lo general, el funcionamiento intelectual de un niño autista suele ser bajo, es decir, inferior a 70, y son incapaces de llevar a cabo tareas de la vida cotidiana.
Mencionaremos los cuatro aspectos más importantes y afectados del Espectro autista:
LA MALA INTERACCION SOCIAL en las relaciones, en espontaneidad y falta de control. Sin incapaces de mantener el contacto ocular y no responden cuando se les llama o solicita cualquier cosa, evitan las miradas de los demás y por lo general muestran inexpresividad en el rostro (mirada perdida, ausencia de sonrisa…), es decir, carecen de expresión emocional y como consecuencia, a los padres les resulta difícil averiguar el estado emocional de su hijo para acercarse a él por lo que se crea una barrera importante en la relacion entre ambas partes.
Los niños autistas se resisten cuando se les sujeta para impedir que hagan cualquier conducta inapropiada y cuando son bebés se resisten a ser cogidos en brazos, lo que conlleva que el apego con los padres se ve afectado e interfiere notablemente en el establecimiento de vínculos sociales normales.
Al comienzo de la etapa escolar el niño autista experimenta un incremento en el interés por las relaciones sociales, pero su frialdad afectiva, las actuaciones sociales inoportunas, el desinterés por las personas, la falta de comprensión de normas sociales y sus problemas para mantener vínculos se mantienen por lo que es incapaz de integrarse y de ser aceptado por sus demás compañeros con normalidad.
LA COMUNICACIÓN TANTO VERBAL COMO NO VERBAL ESTAN AFECTADAS. Un ejemplo de ello es que en un niño normal, antes del habla ya empiezan a comunicarse con gestos, expresiones faciales, etc., sin embargo, los niños con autismo se mantienen en silencio, aunque en algunas ocasiones hablan de manera espontánea.
Los niños autistas emplean menos señales de comunicación llegando incluso a no transmitir ninguna información. Muestran deficiencias en las interacciones que requieren emplear y tienen problemas para comprender, interpretar e identificar los mensajes comunicativos de los demás.
LAS OBSESIONES Y ESTEREOTIPIAS son comportamientos extraños y atípicos que forman parte del comportamiento del niño autista. Hay varias categorías que se pueden distinguir:
1. El niño obsesionado por un objeto particular. Puede hablar durante mucho tiempo de ese objeto y enfadarse si desaparece o cambia de lugar.
2. Preocupaciones desproporcionadas por conceptos como colores, números, etc.
3. Inflexibilidad durante el juego combinada con falta de creatividad y déficit de imitación. Los niños con autismo no poseen el juego intencional, sus juegos no tienen argumento ni finalidad, simplemente se limitan a repetir de forma mecánica algunas acciones como por ejemplo, alinear coches.
4. Rutinas rígidas que realiza invariablemente y de las que puede llegar a agitarse enormemente si son cambiadas.
LA PERCEPCION Y MOVIMIENTOS RAROS, como por ejemplo, agitar las manos, girar su cuerpo o balancearse. Aunque los sentidos están intactos, tienen umbrales diferentes para los estímulos sensoriales (visuales, auditivos, táctiles, olfativos y dolorosos). Experimentan hipersensibilidad e infrasensibilidad a la estimulación. En el primer caso, se inquietan ante estimulación moderada o leve; sin embargo, en el segundo caso, no muestran respuesta de sobresalto normal ante un ruido brusco, no reaccionan ante la visión de otros, chocan con otros objetos o dejan que se les caigan las cosas de las manos.